viernes, 17 de febrero de 2017

EL FETICHISMO EN EL CINE DE TARANTINO

TARANTINO, EL FETICHISTA

Quien haya disfrutado las películas del director norteamericano y sienta cierta atracción hacia los pies femeninos, habrá caído en la cuenta que las imágenes de tan bella extremidad no pasan desapercibidas en sus películas. Él mismo ha declarado públicamente su adoración por los pies en varias ocasiones, y no es el único, sin ir más lejos, uno de los más grandes directores de cine español, Luis García Berlanga también era un confeso fetichista. Pero sigamos hablando de Quentin, lógicamente, el éxito de su cine no radica únicamente en este detalle, sino que forma parte de su sello personal, junto a otros numerosos detalles, tales como: 
  • Unas bandas sonoras dignas de recordar, ya sean originales del film o bien rescatando temas que han resucitado del olvido gracias a él.
  • Un gusto por la sangre y la acción poco común fuera de su género.
  • Los colores chillones ... Sí, fíjense bien y descubrirán una estética muy personal.
  • Unos primeros planos llenos de detalle, abrumadores al contemplarlos en una sala de cine, potenciando así la atención que despierta el objeto mostrado.
  • Una mezcla de géneros dentro de cada película, (los insertos animados en 'Kill Bill', p.ej) pese a que jamás falta su toque de humor negro y satírico, dejando las vergüenzas del ser humano al descubierto, por mucha carga dramática que contenga la película, no falta ese toque humorístico.
  • Un guión cargado de diálogos, la interactuación entre los protagonistas de sus películas es asombrosa, con un lenguaje claro y directo, soez en muchas ocasiones, pero que llega y comprende todo el mundo. Conversaciones sobre temas intrandescentes (el Big Mac de 'Pulp Fiction', p.ej) que llegan a convertirse en cuestiones casi de Estado y que permanecen en la memoria del espectador.
  • Y, uno que me encanta personalmente, los contínuos guiños cinéfilos en sus películas. Salta a la vista que es un cinéfilo empedernido y que se ha pasado media vida dentro de una sala de cine, si tenemos suerte y coincidimos en gustos, observaremos como muchas escenas son homenajes (nunca plagios) de otras películas. La amputación de oreja en 'Reservoir Dogs', la jeringuilla en primer plano de 'Pulp Fiction', o directamente en el título, en el caso de 'Django'.

Lógicamente, el cine de un monstruo cinematográfico como Tatantino no se puede, ni se sabe, desmenuzar en una breve y triste entrada de este blog, simplemente sirva para dar mi opinión general sobre su cine en general y su fetichismo en particular, el cual pasamos a repasar. Muchas son las musas por las que Tarantino se pirra, pero la palma (o planta en este caso) se la lleva Uma Thurman:

Tratando de mover los dedos tras salir del coma en 'Kill Bill'


Paseando por su casa en 'Pulp Fiction'
A punto de contraer matrimonio en 'Kill Bill'
A punto de pisar el ojo de Daryl Hannah en 'Kill Bill, vol2'
Y es que para esta chica no parece escatimar en planos de sus pies, ya sea con zapatos o sin ellos, con calzado deportivo, con botas de  cowboy, con sandalias, limpios o sucios, como seguro son sus deseos sobre ellos. Otra película que da buena cuenta de su fetichisto por los pies femeninos es sin duda Death Proof donde también saca a relucir todo un hermoso catálogo de pies que hacen relamerse a Kurt Russell:

Vanessa Ferlito aireando su pie.
Remojándolos un poquito.
Rosario Dawson tiene algo que Kurt desea.
Ahí lo consiguió.
Ya nos avisaba con esta secuencia de los títulos de crédito. Le gustan los pies.
Afortunadamente para todos los fetichistas, el argumento y los protagonistas de Death Proof daban mucho juego para mostrar pies de hermosas mujeres, para bailes eróticos, para calentones que terminan mal y para mucha seducción y represalia. No obstante, y pese a que el argumento no ponga las cosas demasiado fáciles, el bueno de Quentin Tarantino siempre encuentra una manera elegante de saciar su fetiche, como ocurre en Malditos Bastardos


Zapatos con estilo, desnudando el pie de Diane Kruguer

Hasta con estilo se puede lucir una escayola
Diane Kruger en todo su esplendor ante la petición de Christoph Waltz
Otra película que también daba mucho juego a la hora de mostrar pies es Jackie Brown, que por cierto sirvió para rescatar a una espléndida Pam Grier, pero que por otro lado me dejó un poco con más ganas de ver fetichismo, no obstante cuenta con una escena que hizo babear a más de uno, inlcuído Robert de Niro.

Bridget Fonda descansando y tentando.
Primerísimo plano de los anillos y viendo la cara de Robert de Niro en la escena, seguro que le gustaban.
Mostrando el perfil con delicadeza.
En determinados planos,  cierto vouyerismo también se apodera de él, como demostraba Kurt Russell acercándose al coche tratando de no ser descubierto y también parece recordarnos que esta afición suya por los pies no viene de nuevo, como lo demuestra una foto de la maravillosa Brigitte Bardot a modo de decoración

Fetichismo de ayer y de hoy
Otra característica de su cine es su admiración y gusto por la cultura oriental, japonesa en concreto, tanto a modo de personajes (el maestro de kung fu, que nos recuerda al maestro del 'pequeño saltamontes'), como incluso con muchas de sus protagonistas, y en este caso parece que hasta de su calzado.

Lucy Liu a punto de entrar a matar
Y hasta parece evocar un deseo al situar a una figura norteamericana completamente integrada en la yakuza japonesa y que se desenvuelve con total soltura, también a ella quiso filmarle los pies, en esta ocasión, pulcramente arreglados y enfundados en unos hermosos zapatos.

Julie Dreyfus pisando el acelerador.

Aunque sin duda, al pensar en fetichismo de pies y Tarantino, nos viene a la cabeza el baile que se marca Salma Hayek en Abierto hasta el Amanecer ... ¿Quién no se enamoró de Salma en aquella escena?

Quentin bebiendo del pie de Salma.
Resulta curioso que la imagen más icónica del fetichismo de Quentin Tarantino no provenga de una película dirigida por él. Él es coguionista junto al director, Robert Rodriguez, aunque dicho sea de paso, creo que le vino bien para poder dar rienda suelta a su fetiche en dicha escena amparado por la amistad que les unía.
Merece la pena recordar la escena completa, una de esas que no te cansas de ver:

 
Y como no solo de pies vive el hombre, si buscamos un poco en su filmografía también encontramos un nutrido número de imágenes de práticas BDSMeras, aunque como comentábamos, siempre con motivos exigidos por la trepidante acción del guión e incluso en algunas ocasiones puede resultar un tanto gore. La más significativa la encontramos cuando Bruce Willis y Ving Rhames caen por accidente en la mazmorra de un pervertido policía.

Marcelus Wallace y Butch estrechando lazos
Contraplano de la anterior, Zed eligiendo a quién sodomiza primero.
En menor medida en sus últimas películas, y tal vez sea porque no están ambientadas en el presente, vemos sus peculiares gustos en detalles que llaman la atención para la mayoría del gran público ... ¿Qué necesidad hay de utilizar tales mordazas para silenciar a un hombre? La respuesta es sencilla, porque le gusta:

Jamie Fox en Django: Desencadenado
En definitiva, que aunque parezca por sus últimos films que está más calmado a la hora de mostrar pies, fetiches y demás aparatología, personalmente lo atribuyo a lo que anteriormente comentaba, los argumentos de sus últimas películas los sitúan en un pasado bastante lejano. 'Los odiosos ocho' o 'Django: Desencadenado' son western, y es complicado mostrar hermosos pies en pantalla, más aún cuando el bueno de Quentin es tan cuidadoso con los detalles de sus protagonistas: La suciedad en sus uñas y ropa, los dientes marrones ... Y es que en el lejano Oeste era complicado encontrar personas que cuidaran su higiene como lo hacemos hoy.

Para finalizar, dejo un vídeo que he encontrado en Youtube, una recopilación de su fetichismo:


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