FICHA TÉCNICA
Título Original: Las edades de Lulú
Año: 1990
País: España
Duración: 95 min.
Director: Bigas Luna
SINOPSIS
Adaptación de la novela homónima de Almudena Grandes. Lulú es una chica
de quince años que sucumbe a los atractivos de Pablo, un amigo de la
familia. Después de esta experiencia, Lulú alimenta durante mucho tiempo
el deseo por ese hombre, que volverá a entrar en su vida años más
tarde, prolongando así el juego amoroso de la niñez. Pablo crea para
ella un mundo aparte, un universo privado donde el tiempo carece de
valor. Pero pronto ese mundo idealizado se quebrará, cuando Lulú, con
treinta años, se adentre en el universo de los deseos prohibidos.
CONTENIDOS
Tipo de relación: Dom/sub
Presencia BDSM: Media
Estética: Desnudez / Fetish
Escenas explícitas: Numerosas
DESDE LA MAZMORRA
Como todas las películas del director catalán, es subida de tono. En esta ocasión nos presenta la adaptación cinematográfica de una novela de Almudena Grandes, y pese a no haber leído la novela, uno puede esperarse este resultado si se conoce un poco el cine de Bigas Luna. El argumento no es otro que las idas y venidas de una joven llamada Lulú, encarna por la bellísima Francesca Neri y que queda prendada hasta las trancas de un amigo de su hermano, Pablo, bastante mayor que ella y profesor. La película se divide en dos bloques muy bien diferenciados, comienza con la joven Lulú cuando cuenta apenas 15 años y su despertar sexual a cargo de Pablo, un joven profesor de gustos pecualiares y bastante pervertido, que se aprovecha de las circunstancias y se permite jugar a su antojo con la chica y dar rienda suelta a sus deseos. El segundo bloque viene marcado por las andaduras de Lulú en solitario y donde ese despertar en su juventud ha dejado paso a gustos más encaminados al BDSM. No se puede negar que es una película valiente y llamada a escandalizar, nos muestra prácticas homosexuales, rasuraciones, masturbación, incesto, fisting e incluso un trío con un transexual, algo a lo que los españoles de los '90 no estábamos muy acostumbrados a ver en una pantalla de cine. No es demasiado explícito pero sí lo suficiente como para hacer sentir incómodo a más de uno, tal y como la historia de la película ha demostrado. El reparto de los hoy archiconocidos es un plus de morbillo añadido, ver a Javier Bardem acostándose con otros hombres siempre resulta curioso de ver. Respecto al BDSM, no abundan las escenas explícitas en sus prácticas, salvo quizá en el último tramo de la película, pero es evidente la relación de Dominación y sumisión que mantienen Lulú y Pablo. En definitiva, si a alguien le interesa el cine erótico sabrá disfrutarla.
IMÁGENES
Precisamente la vi la semana pasada...y me sorprendió el año que está hecha. Pero creo que antes los directores eran más osados que ahora...al menos algunos.
ResponderEliminarMe ha encantado tu espacio de películas!
me lo apunto!!